El plástico ⤹⤴︎ nuestro ⟳ de cada ↗︎ día ↷

Es uno de los temas más destacados hoy en día. Los plásticos y lo que vamos a hacer con ellos. Parece increíble y también irresponsable de nuestra parte, que nos hemos preocupado solamente ahora por el plástico que hemos tirado años y años. Ahora, cuando estamos al borde de una situación irreversible.

Hemos vivido nuestras vidas tranquilamente, como si los productos de usar y tirar, hechos de plástico, mágicamente desaparecieran después de que los llevara el camión de la basura. Al final, era tan normal, tan práctico, tan moderno. Sólo había ventajas y, seguramente, todo estaba controlado. Las autoridades, aquellos que nos venden las cosas, que nos hacen creer que A o B es correcto, aquellos que se encargan de diseñar el modo como la basura desaparece en el horizonte, seguramente esa gente que organiza nuestras vidas sabía lo que estaba haciendo. Esto pensábamos.

Lo que pasa, mis pequeños saltamontes, es que ya está más que comprobado que no podemos delegar nuestros destinos a nadie. Tenemos la obligación de enterarnos, cuestionar y participar de lo que es parte de nosotros mismos.

Siempre va a haber alguien que dirá: “Ah, pero ¿son solo los plásticos? Hay miles de otros factores. Lo de rechazar los plásticos está de moda ahora…” Sí, hay miles de otros factores. Y no, no está de moda el tema de los plásticos. El asunto es grave y si a ti te parece una moda, hazlo tú que no lo sea en vez de molestarte por los que sí se encargan de hacer algo.

Bueno, como no debería ser una sorpresa para nadie, todas las cosas que hemos tirado no se van a otro planeta. (Si se fueran, sería muy injusto, de todos modos.) Los plásticos están hechos para durar bastante tiempo. Más de lo que nos conviene como seres vivientes de este orbe.

“Ah, pero yo separo mi basura. Siempre le doy uso al contenedor amarillo. Luego se la llevan al reciclaje.” Muy bien. Dentro de lo que se puede hacer, separar la basura para que la reciclen es un punto bastante positivo. Sin embargo, la demanda por material reciclado no da abasto y no todo lo que se lleva a reciclar se puede reciclar realmente. Además, hay objetos que combinan diferentes tipos de plástico u otros materiales, algo que hace con que sea más difícil, más costoso y menos probable que ese sea el destino de los productos que un día hemos comprado y usado.

¿Y qué se hace con esa basura, entonces? A los vertederos se van. ¿Qué os parece? El vertedero es un lugar físico y finito. No abarca tanta cantidad de basura que le llegue ad aeternum. Cuando se incinera, ese material libera sustancias tóxicas en el ambiente. Y, para empeorar la situación, los plásticos se van deteriorando. ¿Os acordáis de cuando decían que tal objeto de plástico duraba décadas  en la naturaleza hasta que se degradara? Pues muy bien, antes mi preocupación era el larguísimo tiempo que se tardaba en degradarse y desaparecer. Ahora, con nuevas informaciones, mi más nueva preocupación es con los microplásticos que se originan de ese proceso.

Los microplásticos son, entonces, partículas que tienen, como máximo, 5 mm de diámetro. Muchas miden menos de 1 mm y, según se ha investigado, pueden tener varios orígenes.

La principal fuente de microplásticos son productos de belleza e higiene, tales como jabones, pastas de dientes, cremas etc. Aquellas bolitas que se usan para exfoliar la piel o polir superficies. Esas microesferas se van por el sistema de desguace de los hogares y entran en el medio ambiente y en la cadena alimenticia.

Otra sospecha son las ropas hechas con material sintético. Se cree que, lavado tras lavado, partículas de las fibras se sueltan. ¿Y adónde se van? Al sistema de desguace.

Otra fuente de microplásticos son los objetos plásticos que usamos y desechamos.

Cuando algo se degrada en la naturaleza como, por ejemplo, un cuerpo de un animalito muerto o una cáscara de alguna fruta, sus partículas se van a integrar al ambiente de un modo muy propio y esperado. Hay hongos y bacterias para ello, debido a un proceso larguísimo de adaptación. No es lo que ocurre con un embalaje de champú.

Los microplásticos que se desprenden de ese embalaje del ejemplo van a estar paseando por ahí. Si antes teníamos una botella de agua de PET, ahora tenemos “bolitas” de plástico minúsculas. Si antes teníamos millones de toneladas de basura de plásticos, ahora tenemos millones de toneladas de microplásticos disueltos en todo el planeta.

Los microplásticos, al ser tan pequeños, se cuelan en el proceso de tratamiento del agua. Además, diferente de lo que piensan todavía muchas personas, todo se va al mar. Es el camino natural. Tiras una cosa a tu pie y al cabo de algún tiempo, va a llegar al mar. Seguramente ya habéis visto aquellas tristes y terribles fotografías de animales marinos y aves con trozos de plástico dentro de sus estómagos o con algún objeto de plástico agregado a su cuerpo e impidiéndoles de tener una vida normal. Pues muy bien. Además de esos plásticos, hay microplásticos que no se ven, en el mar.

Los zooplancton, minúsculos seres que se alimentan de la ingestión de materia orgánica ya elaborada, terminan por ingerir también los microplásticos que están en el mar. Luego, muchos de los pescados que comemos eran peces que se alimentaban de zooplanton y, debido a las circunstancias, microplásticos también. Según las investigaciones, los microplásticos se acumulan en los intestinos y terminan por ser excretados al ambiente de nuevo. Lo que no se sabe todavía es si ese plástico que viaja por organismos animales (incluyendo los humanos) puede ser tóxico o no, ya que el material plástico libera sustancias tóxicas. ¿Soltaría esas sustancias mientras está dentro de los organismos?

“Adriana, estoy horrorizado. ¿Qué puedo hacer? Voy a dejar de comer pescado.” Lo siento, pero con esto no vas a conseguir librarte de los microplásticos. Están en el agua y el agua está en todo. Pero se pueden hacer muchas cosas para que el uso de este material disminuya.

Podemos rechazar productos plásticos de un solo uso, por ejemplo: pajitas, bolsas de súper, vasos de plástico de bebidas para llevar, platos y cubiertos desechables, cápsulas de cafeteras, embalajes etc. También podemos no comprar productos de limpieza o cosméticos que tengan microesferas. Y sobretodo valorar el plástico. Tener en cuenta que cualquier cosa de plástico que se compre no va a desaparecer.

No podemos dejarnos desanimar por estar delante de un problema tan grande y vinculado a un modo de vida tan arraigado en nuestra sociedad. Lo más importante es ir cambiando nuestra mentalidad. Yo la estoy cambiando y se lo agradezco a una gran amiga que, con su ejemplo, me ayuda mucho. Su blog trata del tema de la sostenibilidad y es este: planeta -re.

Tenemos que ser conscientes de nuestras acciones y encarar el plástico de un nuevo modo. Agarrar la responsabilidad. Conocer. Decidir. Eso sí, con mucha alegría, que es algo que hace que todo sea más llevadero.

Si crees que esas acciones no van a colaborar para la solución de nuestro problema y es una pérdida de tiempo, puedes entonces hacer otra cosa que te parezca más efectiva. Y, además de hacerla, puedes contármela. Yo estaré encantada de escucharte.

¡Besitos! :))

**********************

Más sobre:

. Microplásticos, Planeta -re

. ¿Sabes qué son los microplásticos?

. Diez preguntas sobre los microplásticos que conviene aclarar

. 2050: más plástico que peces en los océanos

***********************

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s